
VIVIENDA AyJ
Una casa que se abre al horizonte y se protege del mundo, habitada por la luz y el silencio.
SITUACION
EL TOYO, Retamar, (Almería)
FECHA
2025
PROPIEDAD
Promotor Privado
PROGRAMA
Vivienda unifamiliar aislada y piscina
SUPERFICIE
PRESUPUESTO
395 m2
850.000 €
El proyecto se concibe como una arquitectura de planos precisos y volúmenes serenos, donde la horizontalidad domina y el blanco actúa como soporte neutro para la luz. Grandes vuelos protegen los espacios interiores y generan sombras profundas que modulan la relación con el exterior, mientras la vivienda se organiza en torno al agua como elemento central, reflejando el cielo y amplificando la percepción del espacio. La casa no se impone al entorno: se posa con calma, dialogando con la vegetación y el paisaje abierto.
La organización espacial prioriza la continuidad visual y funcional. Los espacios sociales se abren completamente hacia las terrazas y la piscina mediante cerramientos acristalados de suelo a techo, diluyendo el límite entre interior y exterior. Las zonas privadas, más contenidas, se resguardan en volúmenes compactos, donde la luz entra de forma controlada, generando atmósferas íntimas y silenciosas. La circulación se produce de manera natural, siempre acompañada por vistas al jardín o patios que aportan profundidad y ritmo al recorrido.
Constructivamente, la casa expresa una lógica clara: estructura ortogonal, materiales honestos y un cuidado equilibrio entre masa y ligereza. La piedra en los basamentos ancla el proyecto al terreno, mientras los volúmenes superiores, blancos y nítidos, parecen flotar gracias a los grandes voladizos. La madera aparece puntualmente para aportar calidez y escala humana, especialmente en los espacios de transición y protección solar.
Más allá de su forma, la vivienda propone una manera de habitar basada en el tiempo lento y la conexión con el entorno. Es una casa pensada para vivir hacia afuera, para disfrutar del clima, del agua, de la luz cambiante a lo largo del día. Un refugio contemporáneo que combina rigor arquitectónico y bienestar emocional, donde cada espacio invita a quedarse, a mirar y a habitar sin prisa.




















